Este breve recorrido   por Andalucía no es más que un humilde tributo a la luz, al arte y a la historia que recorre nuestras venas. Ocho paradas, ocho esencias y un mismo sentimiento que late bajo el sol del sur. Que estas palabras sirvan de brújula para quien quiera recorrer, la belleza inagotable de nuestra tierra.


ALMERÍA

Donde el desierto se rinde ante el Levante,

y el Cabo de Gata guarda el tesoro,

 Almería es luz de cine, deslumbrante,

 con huertos de plástico que valen oro.

 Es el Indalo de piedra y el mar de plata,

 la Alcazaba vigilando una historia que atrapa.

CÁDIZ

Tacita de plata, salada y valiente,

con vientos de Levante que quitan el sentido.

Cádiz es copla que canta su gente,

 un barco de piedra al océano unido.

 Entre la Caleta y el Falla se mece,

la ciudad que con cada ola rejuvenece.

CÓRDOBA

 Silencio de arcos, bosque de palmeras,

donde la Mezquita reza en dos idiomas.

 Córdoba es patio, mayo y flores enteras,

un laberinto blanco que exhala aromas.

 Es el rastro de Séneca y el arte del joyero,

 bajo un sol que funde el alma en el sendero.

GRANADA

Nieve en la sierra y jazmín en el llano,

 Granada es un suspiro que el tiempo detuvo.

La Alhambra es el beso del arte soberano

, el paraíso que un día la tierra sostuvo.

 Del Sacromonte al Albaicín se escucha el llanto

de una guitarra que hechiza con su manto.

HUELVA

Entre el Tinto y el Odiel se forjó el camino,

donde las carabelas soñaron el mundo.

 Huelva es Doñana, destino divino,

 y un jamón de Jabugo, tesoro profundo.

 Luz de poniente y aroma de pino y de ría,

es la puerta que abrió la geografía.

JAÉN

Me rindo a tus pies, mar de olivos infinitos,

donde el verde se hace eterno

 y el horizonte es gloria.

Jaén, que guardas en tu pecho siglos de hitos,

con una Catedral que es el rezo de nuestra historia.

No hace falta mar cuando el aceite es tu oro

ni más luz que la que baña tu Santa Catalina.

 Eres el alma valiente, el más puro tesoro,

la paz que en cada cerro el destino ilumina.

Tierra de castillos, de gente de mano abierta,

 eres la llave del sur, la siempre noble puerta.

MÁLAGA

 La Biznaga en el pecho y el mar en la mirada,

 Málaga es puerto, museo y alegría.

Bajo la Alcazaba, ciudad renovada,

donde el espeto se dora al mediodía.

Tierra de Picasso, de montes y de sol,

 un rincón cosmopolita bajo el arrebol.

SEVILLA

Huele a azahar y a incienso la orilla,

 donde la Giralda toca el cielo con la mano.

 Sevilla es el duende, la gracia sencilla,

 un poema que se escribe en un verano.

Entre Triana y la Feria se pierde la cuenta de la belleza

 que el Betis siempre alimenta.

 


VERDE QUE TE QUIERO VERDE